El primer paso debería ser planificar en qué travesías quieres participar con el objetivo de tener presente la cantidad de metros que se van a nadar en el conjunto total de estas pruebas. De este modo, será más fácil programar un entrenamiento acorde a los volúmenes totales de dichas competiciones y que éstos estén también contabilizados en tus planes diarios/semanales de entrenamiento.

De esto modo, se evitará caer en excesos de volumen que bien podrían provocarte sobrecargas o en el peor de los casos lesiones y tener así periodos más o menos largos de recuperación o transición.

Aunque puede resultar obvio, es importante que seas sensato contigo mismo y valores tu técnica de nado antes de empezar. Analizar el nivel de eficiencia técnica te servirá para evitar posteriores sobrecargas musculares, tendinosas e incluso el mismo desgaste de la articulación al mismo tiempo que podrás sortear posibles lesiones a nivel articular. Todos estos aspectos podrían verse corregidos al mejorar la efectividad de brazada, por lo que serás capaz de recorrer la misma distancia con menos brazadas, e incluso hacerlo más rápido (siendo entonces más eficiente).

Asimismo, y en la medida de lo posible, conviene entrenar al menos una vez por semana en el mar (incluso en invierno ya que ahora no hay excusas!) . El tipo de entrenamiento no necesariamente tiene que ser nadar una hora continuada o marcarse un recorrido largo en el que tampoco esté garantizada nuestra seguridad. Es más factible que empieces nadando entre las boyas de balizaje de costas de modo que tendrás una percepción más clara de la distancia y por consiguiente de los metros recorridos.  En esta línea, aconsejamos que lleves una boya de seguridad, que sea vistosa y te permita depositar geles y barritas en el interior para avituallarte.

Por último, remarcar la importancia de la preparación física en seco. Si quieres salir del agua con buenas sensaciones, sin sobrecargas ni molestias, conviene realizar un trabajo en seco que fortalezca las estructuras que van a soportar tantas brazadas durante tanto tiempo. La técnica de nado ya hemos visto que juega un papel fundamental, pero también lo será que dediques sesiones de entrenamiento al desarrollo de la fuerza del tren superior, ejercicios de CORE, ejercicios de equilibrio, ejercicios compensatorios y estiramientos.

ALGUNOS EJEMPLOS:

-Fitball trabajo de CORE posición hidrodinámica

-Equilibrio sobre una pierna

-Rotadores externos con gomas

ejercicios core con fitball